Art. 30 LSC; la responsabilidad de los socios fundadores

En este apartado de la responsabilidad, la Ley sí parece ser lo suficientemente clara de qué supuestos cubre: “los fundadores responderán solidariamente frente a la sociedad, los socios y los terceros de la constancia en la escritura de constitución de las menciones exigidas por la ley, de la exactitud de cuantas declaraciones hagan en aquélla y de la adecuada inversión de los fondos destinados al pago de los gastos de constitución“. Este apartado parece carecer de enjundia alguna, pues simplemente se refiere a tres supuestos claros: (i) la corrección de la escritura de constitución, (ii) la exactitud de las declaraciones en ella realizadas y (iii) el uso debido de los fondos otorgados para su creación. Sin embargo, hemos querido profundizar más en algunos aspectos y os vamos a mostrar dos supuestos que creemos os resultarán tanto de interés como de utilidad.

El primer caso es el previsto en la STSJIB, sala de lo social, de fecha 13 de marzo de 2007. Es triste reconocerlo, pero en ocasiones tenemos que traicionar nuestra integridad mercantilista para encontrar lo que buscamos, y este es uno de esos momentos. En la resolución en cuestión encontramos una sociedad dada de alta en la Seguridad Social (mediante la presentación de copia simple de la escritura fundacional), pero no inscrita en el Registro Mercantil. Los socios de la compañía, D. Jose E. (quien también actúa como administrador) y D. Juan A., otorgaron Escritura de constitución de la misma el 9 de febrero de 1999, pero nunca llegaron a inscribirla en el Registro, aunque sí en la Seguridad Social, lo que les generó una deuda de 302.402,63€, hasta diciembre del 2000 (si más no, asombroso).
Sin embargo, antes de que esto explotara, en septiembre de 1999, D. Juan A. vendió a su socio su participación en la sociedad, también sin inscribir dicha operación en el Registro. D. Juan A., pues, se defendió de su responsabilidad alegando “impericia o negligencia inexcusable” por parte de su entonces socio y que, su responsabilidad, de haberla, debería ser subsidiaria y mancomunada. ¿Qué resolvió a concluir el alto tribunal? “Incumplido pues lo previsto en el artículo 15 de la Ley de Sociedades de Responsabilidad Limitada (arts. 30 y 32 de la actual LSC), dicha sociedad no adquirió personalidad jurídica y sus fundadores (…) respondían solidariamente de los daños y perjuicios ocasionados por el incumplimiento de esa obligación“.
Es decir, el tribunal decidió que los fundadores serían responsables solidariamente por su negligencia compartida, pues ambos incumplieron a partes iguales con su deber de incorporación.
Al propio tiempo“, continúa el juez, “incumplida la obligación de ingreso en la Seguridad Social de las cuotas devengadas por la empresa, conforme resulta de lo previsto en el artículo 11 de la Ley de Sociedades de Responsabilidad Limitada , en relación con el artículo 16 de la Ley de Sociedades Anónimas, procedía la aplicación de las normas de la sociedad colectiva, de la que resulta la responsabilidad personal y solidaria de todos los socios, gestores o no –artículo 127 del Código de Comercio “.

Este supuesto escapa en parte del artículo 30 LSC, aunque la base de la argumentación del tribunal se escude en él. El incumplimiento de los socios fundadores no responde a ninguno de los tres supuestos enumerados al comienzo del artículo. Se mezclan los conceptos de sociedad en formación, sociedad civil, sociedad irregular y sociedad colectiva y no queda claro si la responsabilidad solidaria de los fundadores se corresponde a la aplicación de lo que dice el actual artículo 30 LSC o si, por el contrario, corresponde al entendimiento de que en ningún momento existió empresa alguna; nos inclinamos claramente por la segunda opción, y es que parece que el tribunal debería haberse pronunciando desde un principio, sin darle tantas vueltas, en nombre del entonces artículo 16 LSA, hoy 36 LSC que reza como sigue: “por los actos y contratos celebrados en nombre de la sociedad antes de su inscripción en el Registro Mercantil, responderán solidariamente quienes los hubiesen celebrado, a no ser que su eficacia hubiese quedado condicionada a la inscripción y, en su caso, posterior asunción de los mismos por parte de la sociedad“. ¿Cuál es la diferencia entre los artículos 30 y 36 LSC si, obviamente, los actos previstos en el artículo 30 son también previos a la inscripción de la sociedad en el registro? Posiblemente las dos únicas diferencias sean que el 30 está diseñado para los socios fundadores en tanto que el 36 lo está para terceros mandados, y sobre todo que el segundo hace referencia a actos y contratos en nombre de la empresa previos a su constitución, lo que abre más posibilidades (y, de hecho, distintas) que el primero y que es más propio de la sociedad en formación, porque por lo demás, el resultado en ambos casos es idéntico: la responsabilidad solidaria. En resumen, el artículo 30 LSC se deberá usar cuando estemos ante uno de los tres hechos mentados (interpretación numerus clausus) y, en cambio el 36 será para actos mucho más genéricos y que tengan que ver con la vida y el desarrollo propio de la actividad social (i.e.: compraventas de solares, mercaderías, etc).

En el segundo caso, aunque nos evadiremos un rato de lo que viene siendo la responsabilidad, nos adentraremos sucintamente en el concepto de socio fundador a través de una Resolución de la DGRN, de fecha 17 de junio de 2009, y en virtud de la cual dejan bien claro que hay determinadas actuaciones reservadas ex lege a éste: “Se plantea en el presente recurso si es o no inscribible una escritura de constitución de una sociedad de responsabilidad limitada con la particularidad de que se incorpora a aquélla una certificación de la Sección de Denominaciones del Registro Mercantil Central expedida a nombre del esposo de una de las socias fundadoras“. Esto, que resulta una minucia, paraliza un proceso tan importante como es la constitución de una sociedad, pues supone, por lo menos, una calificación negativa por el Registro Mercantil de la solicitud, así como podría suceder perder la denominación de nuestros sueños si en el ínterin se nos cuela alguien con un gusto parecido al nuestro.

El órgano procede a resolver el caso siguiendo la siguiente lógica: “Dicha norma reglamentaria (el artículo 413.2 del Reglamento del Registro Mercantil) tiene la finalidad de individualizar tal certificación para evitar la cesión de la misma. Así lo confirma el artículo 14 de la Orden del Ministerio de Justicia de 30 Dic. 1991, que admite modificaciones en la certificación relativas al beneficiario sólo si no suponen propiamente sustitución del mismo. Por ello, los términos «fundador o promotor» que se emplean (…) deben interpretarse en sentido jurídico propio y, por ende, si se trata de una sociedad de responsabilidad limitada, la certificación deberá haber sido expedida a nombre de cualquiera de quienes, como socios, otorgan la escritura fundacional que expresa su correspondiente aportación, así como las participaciones sociales que se les asignan. Esta exigencia no se cumple en el presente caso, toda vez que la certificación aparece expedida a nombre de quien se limita a otorgar la escritura social, no como socio fundador, sino únicamente para manifestar que solicitó la certificación para facilitar los trámites a su esposa como actual fundadora“.
Por lo tanto, es importante ser meticulosos en todo momento; el más leve despiste o desentendimiento paraliza un proceso o, incluso, nos sumerge en una deuda inabarcable. La responsabilidad solidaria de los socios fundadores es, en fin, un límite importante a la responsabilidad limitada que nos garantizan las leyes actuales, así que proceded con mucha cautela, sobre todo, hasta el momento en que la personalidad de la misma esté completamente perfeccionada.

Anuncios

2 thoughts on “Art. 30 LSC; la responsabilidad de los socios fundadores

  1. Pingback: Artículo 37 LSC; la responsabilidad de la sociedad en formación. | Atulawdo

  2. Pingback: Introducción a la responsabilidad según la LSC | Atulawdo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s